Cuando el aire llega a la armadura
Es un proceso químico lento y silencioso: el dióxido de carbono penetra en el hormigón, reduce su alcalinidad y deja al acero interior sin su protección natural.
El hormigón protege al acero hasta que deja de hacerlo
El hormigón sano es fuertemente alcalino, y esa alcalinidad es lo que mantiene la armadura pasivada, protegida de la corrosión. La carbonatación es el proceso por el que el dióxido de carbono del aire penetra en el hormigón y neutraliza esa basicidad.
Cuando el frente de carbonatación alcanza la armadura, el acero pierde la protección y empieza a oxidarse. Aparecen fisuras, desprendimientos y pérdida de capacidad resistente en vigas y forjados.
Es una patología progresiva. En muchos casos el daño avanza sin síntomas visibles hasta que la armadura ya ha empezado a oxidarse, y confirmarla exige un diagnóstico técnico que determine la profundidad del frente y el estado de las armaduras.
Lo que suele delatarla
- Aparición de fisuras longitudinales
- Desprendimiento del recubrimiento de hormigón
- Manchas de óxido en el techo
- Edificios con varias décadas de antigüedad
Del diagnóstico al certificado
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Diagnóstico con el técnico
Evaluamos el alcance real: hasta dónde ha llegado la carbonatación y en qué estado están las armaduras. Sin coste ni compromiso para el técnico.
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Cálculo viga por viga
Calculamos el refuerzo de cada viga afectada y entregamos la propuesta técnica con el cálculo y la documentación del proyecto.
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Montaje con preflechado
Los perfiles noubau asumen la carga de la viga carbonatada desde el momento del montaje. Aunque la viga vieja acabara rompiéndose, el forjado no lo notaría.
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Certificación final
Revisión final de cada montaje e informe final con todas las vigas reparadas y los procedimientos empleados.
¿La carbonatación es peligrosa?
Sí. Si no se trata, puede provocar la oxidación de las armaduras y la pérdida de resistencia estructural.
¿La carbonatación ya significa que hay oxidación?
No inmediatamente. La carbonatación no oxida el acero por sí misma: elimina su protección y favorece su aparición.
¿Se puede rehabilitar sin demoler el forjado?
En la mayoría de los casos sí, mediante sistemas de refuerzo estructural certificados.
Fisuras longitudinales o manchas de óxido en el techo
Si su edificio las tiene, conviene mirarlo antes de que la armadura pierda sección.