02 — Patologías

Lo que le pasa al forjado tiene nombre

Los problemas de vigas y forjados no siempre se ven a simple vista. Suelen avanzar despacio, durante años, hasta que aparece la primera señal.

Techo antiguo con viguetas de hormigón vistas y desprendimiento del recubrimiento
Refuerzo estructural

Una patología no es un desperfecto

En muchos edificios antiguos, patologías como la aluminosis, la oxidación o el exceso de flecha evolucionan lentamente hasta comprometer la seguridad estructural. La diferencia con un desperfecto estético es que aquí lo que está en juego es lo que sostiene el peso del edificio.

En edificación, los términos vigas, viguetas y forjados se refieren a elementos distintos que trabajan de forma conjunta. Aunque cada uno tenga características propias, muchas patologías afectan al conjunto del sistema estructural, y por eso el análisis debe abordarse de forma global.

En esta sección encontrará las patologías más habituales, sus causas y cómo intervenimos en cada caso.

Las siete patologías

Empiece por lo que ve

Dudas frecuentes

Lo que nos preguntan primero

¿Todas las grietas del techo son graves?

No. Algunas grietas son superficiales, pero otras pueden indicar deformaciones o pérdida de capacidad resistente. Solo un análisis técnico permite diferenciarlas.

¿Habrá que demoler el forjado?

En la mayoría de los casos se puede evitar la demolición con una solución certificada. La sustitución funcional de las viguetas comprometidas permite rehabilitar el edificio sin demolerlo ni renovarlo.

El techo hace panza. ¿Es peligroso?

Puede serlo. Una deformación excesiva indica pérdida de rigidez y debe evaluarse para evitar daños progresivos.

¿Se puede rehabilitar sin vaciar el edificio?

En muchos casos sí, mediante sistemas de intervención controlada como los que aplicamos. La decisión siempre parte del diagnóstico técnico.

Si tiene un problema con su viga o su forjado

Puede contarnos el caso con cuatro datos. El departamento técnico le dirá qué se puede hacer.